El biopic sobre Michael Jackson se convirtió en el fenómeno cinematográfico del año con más de 217 millones de dólares en su primer fin de semana global. Punta Arenas tiene su butaca reservada para ser parte del acontecimiento.
Hay películas que llegan a los cines. Y hay películas que sacuden al mundo entero. Michael, el biopic sobre el Rey del Pop dirigido por Antoine Fuqua, cayó en la segunda categoría con una contundencia que dejó boquiabiertos a estudios, analistas y taquilleros por igual. Con más de 217 millones de dólares recaudados en su primer fin de semana en 82 países, la cinta protagonizada por Jaafar Jackson —sobrino del propio Michael— se convirtió en el mayor estreno de la historia para un biopic musical, superando de una sola zancada a Straight Outta Compton, Bohemian Rhapsody y Elvis. Ese moonwalk también puede verse esta semana en el Cine Star de Punta Arenas.
La película, distribuida en Latinoamérica por Lionsgate, narra la vida de Jackson desde sus inicios en los Jackson 5 bajo la férrea conducción de su padre Joe (Colman Domingo), su irresistible ascenso al estrellato y la construcción de una de las carreras artísticas más influyentes del siglo XX. Fuqua, conocido por su pulso visual en Training Day y Southpaw, construye una experiencia cinematográfica donde las secuencias de concierto —con “Billie Jean”, “Beat It” y “Thriller” recreadas a pantalla completa— tienen a las audiencias de pie, cantando y aplaudiendo en las salas de todo el planeta. El público le otorgó una nota “A-” en CinemaScore, en abierta contradicción con la prensa especializada, que ha sido considerablemente más fría.
Lo que el filme logra con Jaafar Jackson es extraordinario: el sobrino del artista reproduce con una fidelidad casi sobrenatural los movimientos, el timbre y la presencia escénica de su tío, generando en el espectador una experiencia que oscila entre la nostalgia y el asombro. Es esa dimensión —ver al Rey del Pop volver a vivir en pantalla— la que explica cifras que superaron todas las proyecciones previas al estreno, que estimaban entre 50 y 70 millones de dólares para el primer fin de semana norteamericano. La realidad fue casi el doble.
Pero la cartelera del Cine Star tiene más razones para salir de casa . Mortal Kombat II convoca a los fanáticos del combate épico con Sub-Zero y Scorpion de regreso al torneo interdimensional, con más acción y efectos que en la primera entrega a estrenarse el 07 de mayo. El diablo viste a la moda 2 trae de vuelta la glacial Miranda Priestly casi dos décadas después, en una rareza bienvenida: una secuela construida sobre personajes y no sobre efectos especiales. Y Super Mario sigue convocando a familias completas con su festín animado de colores y nostalgia, probando que el fontanero de Nintendo sigue siendo negocio seguro.
Cuatro películas que representan cuatro buenas razones para que el frío magallánico quede definitivamente en la vereda. La función no espera: revisa los horarios en boletería del Cine Star y reserva tu entrada antes de que se agoten. El Rey del Pop no se presenta todos los días.





