Desde el confín del mundo hacia el extremo oriente: la historia de la Primera Expedición Antártica Chilena de 1947 ya está en manos del reconocido historiador de la arquitectura y profesor de la Universidad Tongji de Shanghái.
Hay encuentros que unen los extremos del planeta, y este martes Punta Arenas fue escenario de uno de ellos. El historiador magallánico Francisco Sánchez conoció a Ole Bouman, historiador de la arquitectura, escritor y profesor de la Universidad Tongji de Shanghái, quien llegó a la región como invitado al seminario internacional “Austral: el sur como proyecto”. En una amena conversación entre ambos intelectuales, Sánchez le entregó un ejemplar de la versión en inglés de su libro “Así la Proa”.
La obra rescata la historia de la Primera Expedición Antártica Chilena de 1947 y, a las puertas de cumplirse 80 años de esa gesta, refuerza la conciencia de un Chile Antártico. Su edición en inglés cuenta con el prólogo del Presidente de la Academia de Historia Naval y Marítima de Chile, Contraalmirante Jorge Vidal, y ya ha llegado a manos de exploradores antárticos y diplomáticos de distintas partes del mundo. Ahora suma a un nuevo y destacado lector.
De Ámsterdam a Shanghái, pedaleando
Bouman no es un visitante cualquiera. En Punta Arenas presentó “Journey to the East”, libro que relata su travesía de cinco meses en bicicleta desde Ámsterdam hasta Shanghái: 156 días de ruta y 18 países recorridos en 2024, siguiendo la huella de la antigua Ruta de la Seda. En el seminario ofreció además la conferencia “To beyond or not to be”, sobre el rol de la arquitectura más allá de los edificios y su vínculo con la cultura, la política y el territorio.
Un seminario para pensar el sur desde el sur
“Austral: el sur como proyecto”, organizado por What if? Cluster con la curatoría de María Pilar Pinchart y el académico de la UMAG Sergio Salazar, y financiado por el Fondart Regional de Magallanes 2026, se realizó el lunes 19 en el Auditorio Ernesto Livacic de la Universidad de Magallanes y este martes 20 en el Hotel Cabo de Hornos. Arquitectos, académicos, artistas, autoridades y comunidad conversaron sobre patrimonio, paisaje, vivienda, energía y geopolítica, con una idea central: el extremo sur no es solo una reserva de recursos, sino un territorio habitado, con memoria y saberes propios.
El valor de encontrarse en persona
Más allá del intercambio de libros, el encuentro deja en evidencia algo que ninguna videollamada reemplaza: el diálogo cara a cara entre académicos de alto nivel, el intercambio de ideas y las impresiones que surgen cuando se juntan dos antípodas geográficas, el extremo oriente al que Bouman llegó pedaleando y el extremo austral, puerta de entrada a la Antártica.
Así, la historia antártica escrita en Magallanes sigue navegando, ahora rumbo a Shanghái.






