Durante el Festival de la Ciencia 2026, el doctor Marcelo Astorga propuso instalar tótems en los lugares donde se escribió la historia polar de la ciudad, para recorrerla como un verdadero museo a cielo abierto.
Punta Arenas, 11 de octubre de 2026
¿Cuántas veces hemos caminado por el centro de Punta Arenas sin saber que, a pocos pasos, se escribieron capítulos de la historia antártica mundial? Esa fue la pregunta que flotó en la sala de exposiciones de Zonaustral, donde, mientras afuera el viento seguía haciendo de las suyas, el doctor Marcelo Astorga invitó al público a mirar la ciudad con otros ojos.
Su exposición fue parte de la Gran Feria Científica que cerró el Festival de la Ciencia 2026, una jornada para toda la familia que contó con la presencia de la Seremi de Bienes Nacionales, Lorena Díaz; el Seremi de las Culturas, Rodrigo Bravo, y el Seremi de Ciencia, Carlos Olave. A su alrededor, la Fundación Antarctica 21, el Instituto Antártico Chileno, el Nodo Subantártico y el Cequa, entre otras instituciones, mostraban su trabajo a vecinos y estudiantes.
Lo que otras ciudades ya hacen
Astorga partió con un viaje por el mundo. Contó cómo ciudades como Hobart, en Australia, o Christchurch, en Nueva Zelandia, han llenado sus calles de estatuas, placas, museos y recorridos dedicados a los exploradores polares. Allí, cualquier vecino o turista puede toparse con la historia antártica mientras pasea.
¿Y Punta Arenas? Tiene historias igual de potentes, pero muchas de ellas pasan desapercibidas. Por eso, la propuesta es hacerlas visibles.
Un circuito para recorrer a pie
La idea es simple y atractiva: instalar nuevas señaléticas y tótems informativos en puntos clave del circuito patrimonial antártico. Tres lugares encabezan la lista.
El primero es el sitio donde fue captada la famosa fotografía del piloto Luis Pardo junto a los náufragos de Ernest Shackleton. En 1916, a bordo de la escampavía Yelcho, Pardo rescató a los hombres que sobrevivían en isla Elefante y los trajo de regreso a Punta Arenas. La noticia recorrió el mundo y, 110 años después, sigue emocionando.
El segundo es la casa del general Ramón Cañas Montalva, uno de los grandes impulsores de la delimitación del Territorio Chileno Antártico, establecida en 1940.
El tercero es el lugar donde se alojó Roald Amundsen, en el entonces Hotel París. Antes de llegar al Polo Sur y entrar a la historia, el noruego pasó por nuestra ciudad como parte de la expedición belga del Belgica, a fines del siglo XIX.
Imagine un domingo de paseo en familia, recorriendo estos puntos con un tótem en cada parada que cuente qué pasó allí. Esa es la Punta Arenas que propone Astorga.
Una hoja de ruta para mirar la ciudad
La iniciativa forma parte de la Hoja de Ruta elaborada por el Nodo Antártico, que busca fortalecer el vínculo entre Magallanes y el continente blanco también desde el patrimonio. La apuesta es construir una estructura patrimonial que ordene estos hitos, recuerde a los exploradores que pasaron por aquí y reconozca el legado científico de la ciudad.
Lectura recomendada: un libro para descargar
Si quedó con ganas de saber más, aquí va un panorama de lectura. Durante su exposición, Astorga invitó a descargar el libro «A 110 años de la hazaña de Piloto Pardo», una obra colectiva con la participación de Mauricio Jara, Consuelo León, Nadia Farías, Francisco Sánchez, María Pastora Sandoval y el propio Marcelo Astorga.
El libro está disponible en www.miradorantartico.com y es ideal para leer en casa antes de salir a recorrer los lugares donde ocurrió la historia.
La ciudad como museo
Así, entre preguntas, experimentos y conversaciones, el Festival de la Ciencia dejó una invitación que va más allá de una tarde en Zonaustral: salir a caminar Punta Arenas sabiendo que cada esquina puede guardar un pedazo de la historia antártica. Porque a veces, el mejor museo es la ciudad misma.






